sábado, 26 de noviembre de 2011

Darwin y el perreo



Sábado en la noche camino a mi casa, después de intentar infructuosamente explotar mis capacidades motrices en el baile, me llama la atención el gran número de personas saliendo a “rumbear”, y la cantidad de fiestas en los “salones sociales” de los conjuntos residenciales; y me pongo a pensar en el drama de los que tenemos dos pies izquierdos, de los que tiene más oído un ojo que nosotros, de los “rebeldes del dancing”, los que cuando el paso es con el pie izquierdo vamos con el derecho; el drama de los aplasta dedos - quiebra rodillas - rompe talones (no me pregunten cómo pasó lo de los talones).

Un país tan tropical como el nuestro, exige por naturaleza que todos sus habitantes sepan moverse con el ritmo de la música,  ¡que tengan flow!; pero los que no lo tenemos, sin darnos cuenta nos vemos en una especie de “apartheid sandungero”, es grave, incluso estando fuera del país llegué a perder mi nacionalidad, es que pensar en un colombiano que no baile es como pensar en un chino que no sepa kung fu, en un italiano que no le guste la pizza, o en un mexicano alérgico al chile.

Este “apartheid del perreo” hace que el carecer de flow sea considerado como una desventaja evolutiva, y vemos como en medio de la pista las mejores mujeres son arrebatadas por especímenes que se encuentran arriba en la escala evolutiva del dancing, claro tiene su parte buena, como cuando la tía esa con la que nadie quiere bailar, después del primer intento nunca más busca bailar con un rebelde del dancing.

Pero, y aunque no lo parezca, hay una esperanza de burlar esa barrera evolutiva, y surge directamente del corazón de la sociedad que nos rechazaba; ¡amigo rebelde del dancing!, ¡no desfallezcas!, el reggaetón ha llegado para tu salvación, es el camino de tu liberación, y no te exige nada, el único tributo que debes pagar es el de tener una buena actitud; el reggaetón te dice: ¡libérate del yugo, evoluciona!

¡El reggaetón es evolución!


sábado, 6 de febrero de 2010

¿Por qué sin mente?



En mi primer post quisiera describir, espero sea brevemente, el nombre y el sentido, de este blog; lo más probable es que no lo logre, lo cual a la larga sería la mejor descripción del nombre y el sentido de este blog.



“No hay hombre sin mente; y no hay mente electiva sin hombre. El hombre y el mundo se encuentran mutuamente a través de los sentidos en el suelo de la mente.” es lo que reza en una página sobre práctica de yoga y la relajación, al principio yo vivía convencido de eso, digo, no de todo lo que dice la frase, porque la verdad es un completo enredo, pero si me creía eso de “no hay hombre sin mente” o aquello de “pienso luego existo”; sin embargo el estrellarme con la realidad me hace creer ahora que en las actuaciones humanas no siempre se hace uso de la mente, o sea que vengo a creer que a la larga si hay hombre sin mente, y que existo así no piense.


Pero a pesar del intento de justificación, tan solo ayer se me ocurrió el nombre, después de ver que varios nombres que quería ya estaban ocupados, busqué algo de fácil remembranza y que tuviera que ver con las incoherencias que voy a escribir, y de repente llegó a mí cerebro un recuerdo, (…) eran épocas violentas, para llegar a mi lugar de residencia debía atravesar un parque, uno de esos en el que los niños ya no les es posible jugar, y bueno, a menudo estas travesías implicaban cruzar cerca a un grupo de jóvenes que se reunía a practicar y mejorar sus técnicas de lucha con puñal, cuchillo y hasta con la famosísima “Pata e’ cabra”; por obvias razones no me acercaba demasiado, sin embargo en una ocasión a lo lejos escuché el grito “¡Pero ñero eso es de una sin mente!” (…); y fue en esa ocasión en la que por primera vez tomé conciencia de esas dos palabras juntas “sin mente”.


No sé si compartirán mi punto de vista, pero yo creo que “sin mente” es un concepto recurrente, es más, en nuestra sociedad moderna “sin mente” es hasta un estilo de vida, basta con ver MTV, o ver E!, o RCN, o Caracol, a los que roban, a los que matan, ver las actuaciones de la guerrilla, o ver la corrupción y actuaciones de los gobiernos, o los que cambian votos por lechona (y no me digan que ya no pasa), o los que cambian educación por armas (…), seguramente en otros post escribiré sobre la “vida sin mente”, ah y no estoy excluyéndome en ningún momento, de hecho con mucho de lo que escriba tal vez encontrarán que yo también estoy sin-mente.